La navaja*
Sentado a la mesa frente a la navaja dudó en estirar los dedos finalmente lo hizo acariciando con las yemas el liso carey blanco pensó tratando de ordenar algunos confusos recuerdos y sólo sueltas imágenes se separaron más límpidamente del torrente desparejo pensó una enorme ciudad en tarde aislada una ciudad un bloque de espaldas a cualquier indigencia una ciudad cualquiera Bogotá o Lima La Paz Montevideo diversos rostros o bultos se cruzaron fantasmas tantas veces convocados tal vez Buenos Aires pensó y sintió la nostalgia de extrañar lo que se habita los dedos empujaron un poco la navaja se sintió más tranquilo el ruido de una estación de subterráneo lo asaltó sin aviso y lo tocó el frío de una multitud aplastante la mano derecha jugó con la izquierda durante algunos segundos y la salida del metro hacia el…
