Publicado en: 19/07/2026 Rubén Leva Comentarios: 0

Yo no sé escribí, chamigo, eso e’ cosa ‘e dotore, yo nomá voy hablá, pero eso sí, voy hablá con toda sinceridá, pa’ que sepan loj que vienen, loj que entuavía no han llegao, la posteridá, que le dicen, cómo ha sido la cosa.

El General ej un varón de ley. Sí, un buen kuimba’e, eso no se lo vya discutí, todo el mundo lo sabe: don Manuel ej un gauchazo. Pero, la verdá, yo cuando lo vide tan rubito y con esojojos celeste, me dije, este ‘e guerra no ha de sabé. Por eso digo yo ¿lo nombraron pa’ qué? Si no sabe ‘e entreveros, ni del tufo ‘e la pólvora, ni del tronar del cañón, ni del frío filo de los fierros, si él mismo lo reconoce ¿Usté no se enteró? Tarde lo reconoció, y bueno, abogao tenía que sé. Estos dotore se la tiran ‘e sabiondo y endispué lo tienen a uno de aquí pa’yá y, al final, lo dejan en pelota. Sí, hombre, en pelota, en pelota como bien dijo el otro que andan lojindios ¿Qué quién lo dijo? El otro General, el que agarró el mando despué ‘e don Manuel, digo ¿No se ha enterau entuavía? Claro, cuando ya no podía má’ fue y le tiró el guiso por la cabeza al otro. Sí, al otro. El que vino de España. El cara ‘e cóndor, el de laj patilla, sí, ése mesmo, meno mal que por lo meno e’ correntino, ‘el taraguí, como yo, vea. Mire, don José, hágase cargo usté porque yo, lo que ej de batallaj, mucho no entiendo, le ha de haber dicho ¿usté puede creé? Mire en qué momento se viene a da’ cuenta. Sí, ya sé que inventó la bandera. Ya sé que él va a se’ famoso y yo un triste desconocido, ya sé que a mí me van a tirá a un hoyo sin nombre, o capá me meten abajo un mármol con una placa ‘e bronce, y hasta mandan algún abombao pa`que la lustre: El soldao desconocido seguro va decí la placa. Pero quién quiere eso, otra cosa yo quería. El soldao desconocido, ¡jua!. Sí, sí, sí, don Manuel, creó la bandera, ¡Jua!. Tanto lío por eso. Que el cielo y laj nube, que el manto ‘e la virgen, que loj colore ‘e lo Borbone, por favó. ¿No habrá sido que no tenía otroj trapo a mano? ¿Y Pa’ qué va a serví, eh? Pa’ que algún día a algún tarambana se le ocurra alargarla como pa’ llegá hasta la luna. ¿Y pa’ qué vamo a queré tanto trapo, me querí deci, usté, che? Sí, tení razón, chamigo, sólo pa’cé bandera, claro ¡La tenemo má larga, miren qué larga la tenemo! ¡Jua! Dejen esa macanada pa´ lojindio cuando vienen en malón reventándose el gañote meta grito y alarido  pa’ metele miedo a loj maula, eso no es cosa de crestianos bien nacido, digo yo. Y ahora usté me sale con que estoy resentido porque me chucearon lo maturrango y que por eso estoy con bronca, que le echo la culpa a don Manuel, que tengo problema con la autoridá, déale nomás, déale que está de oferta, péguele al cambá, diez tiroj por un patacón, vamo reviéntele la nariz al pobre negro ¡Pero cómo carajo no vya está resentido! ¡Añá membuy! Mire loj aujeros que tengo, mire. Este es del fierro que me partió el pecho, mire. Vea este otro, una perdigonada en el ombligo, mire, flor de aujero, mire, se ven laj achuras ¿ve? ¿A usté le parece? Si estoy todo lleno de sangre, de barro, de bosta, de aujero. Mire como tengo laj crencha, si parecen la estopa grasienta que usamo pa’ limpiá lo fusile. La puta que lo parió, digo. Se cree que pa’ eso fui a la guerra ¿eh? ¿Se cree que fue pa’ morí por la patria y todo eso? ¿Y laj medalla? ¿Y loj reale? ¿Y laj mujeres? ¿Qué de laj soldadesca, eh? ¿Sabe cuál fue la única hembra que vi en esta campaña? ¿Quiere saber? Bue… ¡me da una tristeza! No sé si contarle, mire. ‘Ta bien, la única kuñatai porá que vi, que tuve al alcance de la mano, fue una niña de Ayohuma que se arrodilló a mi lao con un cántaro de agua. Linda, la kuñá, la única cosa buena de esjto tiempo, el pelo como la noche, loj labio colorao como el ají, manoj chiquita y suavecita, calientita como ceniza ‘e rejcoldo, un consuelo pa’ un muerto nuevo como yo era, mire. Pero ya estaba omanóma yo, finadito, frío, frío, frío como laj fríaj nievej de esaj montaña que el San Martín anda con gana ‘e cruzá y que seguro va cruzá nomá, pero tendrá que hacelo sin mí, yo ya no ejtoy pa’ esoj trote, perdone, che General. Ni tocarla podía yo a la kuñá, ni guiñale un ojo, ni tragá un poquito ‘e agua, que si lo hubiera hecho se me hubiese escapao a chorro por lojaujero  ¿se da cuenta? Ma qué guerra ‘e la Independencia,  ma qué gloria, ni gloria. A mí no me van a conformá con la Gloria. Le ponen esoj nombre pa’ jodernos, esa son linda palabra pa’ engañarno, pero la ñorairó no ej eso, mire, la guerra ej barro amasao con sangre y lágrimaj y odio y miedo y sudor y gargajo negro de pulmone reventao y mierda, no se olvide ‘e la mierda, que de eso ej ‘e lo que máj hay en la guerra. Yo quería otra cosa, le digo, yo quería una mujer buena y que me quiera, un pedazo ‘e tierra quería, respeto quería, basta ‘el desprecio ‘e la gente por ser mezcla e’ indio y negra esclava, también hijoj quería, hijoj que tuvieran hijoj, quería, y morime en paz un día bajo el ombú ‘el rancho mientras dormía la siesta con el jaguá a mi lao, quería. Sí, claro, ahora ya soy un héroe ‘e la patria, dicen ustede, sí, con eso me quieren conformá, ustede porque no estuvieron ahí. Ustede se quedaron inventando la historia de lo que algún día va a sé, gracia a ustede, seguro, una nueva y gloriosa nación. Ustede tranquilito bailando el minué en loj salone patricio y cuchicheándose a la oreja loj plane de cómo habría que negociá con loj godo si, por cualquié cosa, no llegamo a ganá la guerra. Y lej digo má, estoy seguro de que cuando se las vean fiera se van a rajá pa’l exilio, porque loj lechuguino como ustede, los cajetilla ‘e Buenojaires educao en ‘uropa, de peleá ni hablá, que loj cojone loj tienen sólo a la hora de jetoneá en lo’ diario. Pero pa’ poné el cuero noj tienen a nosotro lo negro ¿no? Pero yo no me callo, yo me vyá desgañitá gritando mi rezongo a loj cuatro viento, nadie me va a pará. Y más que seguro que el gauchaje de estoj pago me va escuchá y me va seguí.. Ejtoy haciendo ejcuela, como dicen ustede loj esudiao. Así que yo hago punta, como en la bailanta cuando la paisanada anda vergonzosa. Vamo, todo el mundo a ñe ‘enguru, chamigo, a zapateá con lajalpargata hasta que le broten lo bigote como paja brava al borde e’ la laguna.

 

Autor:
Rubén Leva

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