Biografía (1874-1938)
Fue peregrino de un camino controversial, marcado por luces y sombras, extremos buscados y forzados, quizás producto de que el pasaje por la vida no lo dejó conforme. Su final, algo nos dice.
Nació el 13 de junio de 1874 en Villa de María del Río Seco en la provincia de Córdoba, Argentina y fallece, a causa de un suicidio, en San Fernando, provincia de Buenos Aires el 18 de febrero de 1938. Su formación académica fuera de lo común, le permitió desempeñarse como escritor, narrador, poeta, periodista, historiador, traductor, pedagogo, filólogo, teósofo, bibliotecario, diplomático y político entre otras disciplinas.
En 1892 sus padres (Santiago Lugones y Custodia Argüello) lo enviaron a estudiar al Colegio Nacional de Montserrat de la ciudad de Córdoba. Fue en esa ciudad donde se inició como escritor y periodista con su participación en la publicación El Pensamiento Libre que tuvo un marcado tinte anarquista y ateo. Con el tiempo se fue abriendo camino en el mundo de la política: participó en la fundación del primer centro socialista de dicha ciudad. En esa época comenzó a publicar poesías bajo el pseudónimo de Gil Paz.
Poco tiempo después, Lugones se trasladó a Buenos Aires motivado por inquietudes no solo literarias sino, y más bien, políticas. Comenzó a moverse en un ambiente de escritores con un definido perfil socialista como fue el caso de José Ingenieros, Manuel Ugarte, Roberto Payró, entre otros. Participó con algunas publicaciones en periódicos como La Vanguardia en España y Tribuna en Argentina.
Su carrera política se caracterizó por los contrastes y los abruptos golpes de timón: adscribió al socialismo, al liberalismo, al conservadurismo y, finalmente, al fascismo. Este viraje tan polar, hizo que cuando apoyara el golpe de Estado por parte de José F. Uriburu derrocando al entonces presidente Hipólito Yrigoyen, se ganara un profundo rechazo por parte del circulo intelectual porteño.
Retomando a Leopoldo Lugones escritor, que es quien nos convoca, su vasta trayectoria en el mundo literario permitió que salieran a la luz novelas, cuentos, ensayos, poesías, biografías, catapultando el Modernismo en Argentina y explorando la ciencia ficción y lo fantástico. Comenzó su obra prolífica por el año 1897 con su primer libro Las montañas del oro, seguido por innumerables obras entre las que se han destacado Los crepúsculos del jardín, Lunario sentimental, La guerra gaucha, Cuentos fatales, El payador, por citar algunos. Su trabajo ha inspirado escritores de la talla de Julio Cortázar o de Jorge Luis Borges, quien lo consideraba, como el máximo escritor argentino y el gran poeta nacional.
En el año 1915 asumió como director de la Biblioteca Nacional de Maestros, cargo que ocupó hasta el último de sus días. En 1924 recibió el Premio Nacional de Literatura y en 1928 ocupó el lugar de presidente de la Sociedad Argentina de Escritores.
Sin dudas fue uno de los escritores más sobresalientes de nuestra lengua y en Argentina el día de su natalicio corresponde al día del escritor.
“La lluvia de Fuego”
Este cuento es una obra magistral que pone de manifiesto, de forma apocalíptica y onírica, la vulnerabilidad del hombre frente a la naturaleza comandada por una suerte de castigo divino. Se desarrolla en un escenario surrealista modelado por un delirio atemporal propio de lo fantástico, donde se pueden evidenciar anacronismos representados por momentos u objetos no encuadrados en la época que se ubica en el período bíblico anterior a Cristo y en la emblemática ciudad de Gomorra.
El uso de diversos recursos literarios como la hipálage, el, la metáfora, el simbolismo, y la inversión en las formas sintáctica (hipérbaton), propios de la poética son, en este caso, aplicados por el autor a su narrativa. El lenguaje tiene rasgos simbólicos tanto como arcaísmos y expresiones coloquiales, acompañados de giros tan elaborados como aristocráticos que promueven el interés y hacen que su lectura sea atractiva, no solo por la trama sino por la cadencia y la sugestión.
Se avizora una mirada pesimista frente al futuro, con sustento filosófico y científico cuya base remite a los conocimientos teosóficos del autor. La ilustración y la formación polifacética de Lugones ―citada en su biografía―, hacen que su prosa promueva el interés del lector que apreciará un texto realzado por una sugerente dinámica y superlativa riqueza de recursos literarios.

Autor:
Martín Francés

